jueves, 23 de diciembre de 2010

Carta abierta a Santa Claus

Por Luis Sepúlveda

Estimado Santa Claus, Papá Noël, Viejo Pascuero, o como quiera llamarse o ser llamado: Confieso que siempre le he tenido simpatía porque; en general me gusta Escandinavia, su traje rojo me resulta premonitorio y, porque tras esas barbas siempre he creído reconocer a un filósofo alemán que cada día tiene más razón en lo que afirmó en varios libros muy citados pero poco leídos.
No tema por el tenor de esta carta, no soy el niño chileno que hace varios años le escribió :”Viejo Cabrón, el año pasado te escribí contándote que, pese a ir descalzo y en ayunas a la escuela, me había sacado las mejores notas y que el único regalo que quería era una bicicleta, en ningún caso nueva, no tenía por qué ser una mounty byke, o para correr el Tour de France. Quería una simple bicicleta, sin cambios, para ayudar a mi madre en el reparto de la ropa ajena que lava y plancha en casa. Eso era todo, una puta bicicleta, pero llegó navidad y recibí una estúpida corneta de plástico, juguete que he conservado y te envío con esta carta para que te la metas en el culo. Deseo te de el sida, viejo hijo de puta”.
¿Fueron sus elfos los responsables de tan monstruoso desaguisado? Pues bien, estimado Santa Claus, seguramente este año recibirá numerosas peticiones de bicicletas, pues el único porvenir que espera a los chicos del mundo es como mensakas, sin contrato laboral y condenados a repartir paquetes hasta los 67 años. Sin embargo yo no le pido una bicicleta, le pido en cambio, un esfuerzo pedagógico, y que ponga a sus elfos y renos a escribir millones de cartas explicando qué son y dónde están los mercados.
Como usted bien sabe, nos han jodido la vida, rebajado los sueldos, esquilmado las pensiones, retirado el subsidio de paro y condenado a trabajar a perpetuidad para tranquilizar a los mercados.
Los mercados tienen nombres y rostros de personas. Son un grupo integrado por menos del uno por cien de la humanidad, y son al mismo tiempo los dueños del 99 por cien de la riqueza. Los mercados son los integrantes del concejo de accionistas, y los mismos accionistas de, por ejemplo, un laboratorio que se niega a renunciar a los royalties de una serie de medicamentos que, si fueran genéricos, salvarían millones de vidas. No lo hacen porque la vida no es rentable, pero la muerte sí lo es, y mucho.
Los mercados son los accionistas de las industrias que envasan zumo de naranjas, y que esperaron hasta que la Unión Europea anunciara leyes restrictivas para los trabajadores no comunitarios, que serán obligados a trabajar en España u otro país de la Unión Europea, según los reglamentos del trabajo y condiciones salariales de sus países de origen. Apenas esto ocurrió, en las bolsas europeas se dispararon los precios de la próxima cosecha de naranjas. Para los mercados, para todos y cada uno de esos accionistas, la justicia social no es rentable, pero la esclavitud sí, y mucho.
Los mercados son los accionistas de un banco que, embarga el piso a una mujer con un hijo inválido. Para todos y cada uno de esos accionistas, gerentes y directores de departamentos, las razones humanitarias no son rentables, pero el despojo, la expulsión de la pobreza a la miseria sí lo es, y mucho. Y para los estafadores de la esperanza, sean estos de derecha o derecha, pues no hay otra opción entre los defensores del sistema responsable de la crisis causada por los mismos mercados, despojar de su vivienda a esa anciana fue una señal para tranquilizar a los mercados.
En Inglaterra la criminal alza de las tarifas universitarias se hizo para tranquilizar a los mercados. El descontento social engendrará inevitables acciones por la supervivencia, y los mercados pedirán sangre, muertes, para tranquilizar su apetito insaciable.
Que sus elfos y renos expliquen detalladamente que en medio de esta crisis económica generada por la voracidad especulativa de los mercados y por la renuncia del Estado a controlar los vaivenes del dinero, ningún banco ha dejado de ganar, ninguna sociedad multinacional ha dejado de ganar, y hasta los economistas más ortodoxos de la teoría de mercado, concuerdan en que el principal síntoma de la crisis es que los bancos y las empresas multinacionales ganan menos, pero en ningún caso han dejado de ganar. Que sus elfos y renos expliquen hasta la saciedad que fue el mercado el que se opuso a cualquier control estatal a las especulaciones, pero ahora imponen que el Estado castigue a los ciudadanos por la merma de sus ganancias.
Y por último, permítame pedirle algo más: miles, millones de banderas de combate, barricadas fuertes, adoquines macizos, máscaras antigás, y que la estrella de Belén se convierta en una serie de cometas incandescentes con un blanco fijo: las Bolsas, que ardan hasta los cimientos, pues las llamaradas de cien hermosos incendios nos darían, aunque temporalmente, una inolvidable Noche de Paz.
Muy fraternalmente


Fuente: Le Monde Diplomatique

LIBERTAD PARA LOS CINCO CUBANOS


viernes, 13 de agosto de 2010

QUIENES HACEN LA HISTORIA



Un pensamiento muy práctico para quienes nos decimos "revolucionari@s" para no ufanarse y convertirse en egolatras.

"No es el individuo el que hace la historia, sino los pueblos, la idea de que nadie puede atribuirse los méritos de todo un pueblo y de millones de gente que trabajan todos los días, que aportan su esfuerzo todos los días, que producen, que defienden la Revolución", debe de guiarnos.

Fidel Castro Ruz.



martes, 27 de julio de 2010

"Revolución" Poema de Cortazár





Foto de Fidel del 26 de julio de 2010, tomada por Silvio Rodríguez



Revolución hecha de hombres,

llena estarás de errores y desvíos,

llena estarás de lágrimas y ausencias,

pero a mí, a los que en tantos horizontes

somos pedazos de América latina,

tú nos comprenderás al término del día,

volveremos a vernos,

a estar juntos carajo,

contra hienas y cerdos y chacales

en cualquier meridiano,

contra tibios y flojos

y escribas y lacayos,



En París, en La Habana o Buenos Aires,

contra lo peor que duerme en lo mejor,

contra el peligrode quedarse atascado

en plena ruta, de no cortar los nudos

a machetazo limpio,

así yo sé que un día

volveremos a vernos,



Buenos días Fidel,

buenos días Haydée,

buenos días, mi Casa,

mi sitio en los amigos y en las calles,

mi buchito,

mi amor,

mi caimancito herido

y más vivo que nunca,


yo soy esta palabra

mano a mano

como otros son tus ojos o tus músculos,

todos juntos iremos

a la zafra futura,

al azúcar de un tiempo

sin imperios ni esclavos.


Hablémonos, eso es ser hombres: al comienzo

Fue el diálogo.

Déjame defenderte

Cuando asome el chacal de turno,

déjame estar ahí.

Y si no lo quieres,

Oye, compadre,

olvida tanta crisis barata.

Empecemos de nuevo,

di lo tuyo, aquí estoy,

aquí te espero;

toma, fuma conmigo,

Largo es el día,

el humo ahuyenta los mosquitos.

Sabes,

Nunca estuve tan cerca

Como ahora, de lejos,

contra viento y marea.



El día nace.

sábado, 24 de julio de 2010

Insuficiencia de la escala y el iris

(Poema musicalizado por Silvio Rodríguez)

La luz es música en la garganta de la alondra;
mas tu voz ha de hacerse de la misma tiniebla;
el sabio ruiseñor descompone la sombra
y la traduce al iris sonoro de su endecha.

El espectro visible tiene siete colores,
la escala natural tiene siete sonidos:
puedes trenzarlos todos en diversas canciones,
que tu mayor dolor quedará sin ser dicho.

Dominando la escala,
dominador del iris,
callarás en tinieblas la canción imposible.

Ha de ser negra y muda.
Que a tu verso le falta
para expresar la clave
de tu angustia secreta,
una nota, inaudible,
de otra octava más alta,un color,
de la oscura región ultravioleta.

Rubén Martínez Villena,
Cuba 1923

jueves, 22 de julio de 2010

El Odio (luego Paladar) Silvio Rodríguez

(Hermosa composición de Silvio)

De los ángeles adversos
llega el odio y clava un verso.

Espontáneo u enviado,
me lo arranco del costado.
Si lo mismo hicieran todos
nuestros sueños y sus modos...
pero poca gente adviertelo
que el odio se divierte.

Yo prefiero que jamás el odio
tome asiento,
ni por un segundo,
en la limpia claridad del sol.

Yo prefiero continuar de novio
de la luz que consagró mi mundo,
a pesar del costo del amor.

Emisario de la fiera,
director de la ceguera,
enemigo de la altura,
cavador de sepulturas.

Si algún día soy profano
no será por darle mano,
ni aunque venga dando voces
de los más selectos dioses.

Yo prefiero que jamás el odio
tome asiento,
ni por un segundo,
en la limpia claridad del sol.

Yo prefiero continuar de novio
de la luz que consagró mi mundo,
a pesar del costo del amor.

viernes, 9 de julio de 2010

Encuentre las diferencias con nuestra realidad....

Un movimiento populista de derecha es, según la teoría, aquel que combina una posición anti élite con esfuerzos por mantener o intensificar un sistema social represivo y de privilegios. Se nutren en buena medida de las protestas y quejas populares contra el sistema que representan, procurando desviar estas motivaciones hostiles hacia alguna sección insignificante de la élite privilegiada o contra otros grupos falsamente identificados como parte de la élite, en especial contra grupos marginales oprimidos que constituyen fáciles blancos y son muy vulnerables. Ellos sirven de chivos expiatorios contra quienes pretenden canalizar las luchas populares, a fin de dejar intacta a la élite que esencialmente protegen.